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Historia por desgracia repetida
16 mayo 2009En el artículo del pasado Miércoles disfrutaba de la satisfacción que produce el hecho de que se cumplan tus predicciones, hoy voy a compartir una preocupación en forma también de predicción pero que no me gustaría nada saborear la satisfacción de su cumplimiento.
El artículo de ayer me ha hecho pensar mucho, porque si es cierto lo que en el decía, y la verdad, a la luz de la realidad de hoy parece altamente probable, podría tener como resultado final que desafortunadamente la historia se repita en los próximos años. Déjame explicarlo.
Recordando las conclusiones del artículo de ayer, en el se señalaba tres características del periodo post crisis que comenzaremos a vivir, no se sabe muy bien cuando: Un mayor peso de los gobiernos o reguladores en general, menos recursos financieros en el sistema, y por último, un desplazamiento del motor de crecimiento de renta y consumo del oeste al este, o dicho de otro modo de Estados Unidos a Asia.
Esto, no es muy distinto a lo que sucedió tras la crisis de 1929 a nivel mundial, sobre todo los dos primeros aspectos, con la explosión de las teorías keynesianas que tiene lugar entre las dos grandes guerras mundiales y que alcanzan su punto de ebullición en 1936 con la publicación de "La teoría general de la ocupación, el interés y el dinero".
Si no estás familiarizado con la teoría keynesiana, déjame explicártela resumiendo lo que dice, que no es ni más ni menos que un intento de explicar el funcionamiento de la economía en base a la composición de la demanda global, el consumo global. Dicha demanda puede ser alimentada por el sector privado o por el público, y Keynes dice que cuando falla el primero, el segundo debe sustituirle como motor de desarrollo, es decir, debe aumentarse el peso del gobierno en lo que se refiere a las decisiones económicas.
Tras la crisis del 29, gobiernos de todo tipo abrazaron las tesis keynesianas, presidentes como Hoover o Rosevelt y el New Deal, El plan Marshall o incluso las políticas de Franco en España, exactamente lo mismo que está sucediendo ahora como resultado de la crisis de 2009.
Pero esto, tiene mucho peligro, ¿por qué?, ¿qué podemos aprender de la historia?, ¿cuáles fueron las consecuencias de las praxis keynesianas?, LA ESTANFLACION, economías que no crecen con altas tasas de inflación. Las políticas keynesianas, fuertemente criticadas desde sus inicios, por Hayek ya en los años 30 por ejemplo, pusieron en duda su eficacia por la estanflación.
En el 1974, que casualidad, le dieron el Nobel a Hayek por su teoría sobre los riesgos que entraña la planificación y los problemas derivados de la intervención estatal, dos años después a otro abanderado del liberalismo económico, el monetarista, Milton Friedman que rechaza el keynesianismo a través de una clara aversión a las regulaciones económicas y un contundente apoyo al liberalismo económico.
¿Quiénes aplicaron las teorías monetaristas?, 1979 la dama de hierro en Inglaterra, Margaret Thatcher, 1981, Ronald Reagan en Estados Unidos, incluso Bill Clinton fue suficientemente valiente para adoptar estas praxis. Y por tanto, otra vez, hagamos lo mismo, ¿qué podemos aprender de la historia?, ¿cuáles fueron las consecuencias de las tesis monetaristas, liberales o de la escuela de Chicago?, NUNCA, NUNCA, NUNCA se redujo el PIB mundial, de hecho creció entre hasta tasas de casi el 6%, la liquidez en el sistema era enorme lo que permitía tener la suficiente grasa para financiar nuevos proyectos.
¿Qué quiere decir esto?, ¿adoptamos las tesis monetaristas?, la respuesta seria, si y y no, si porque ha demostrado tener vicios menos perversos que las teorías Keynesianas, no por que también tiene sus vicios, pero precisamente eso es en lo que hay que trabajar. No es cuestión de denostar a las tesis monetaristas sino que es cuestión de trabajar en eliminar sus vicios, no es blanco o negro, es liberalismo económico trabajando en un reparto de la riqueza equitativo, trabajando en un crecimiento económico sostenible y respetuoso con el medio ambiente, pero no volver al pasado, no volver a lo que se ha demostrado clara y suficientemente que no funciona en el medio largo plazo y que produce más problemas que beneficios.
Ahora mismo, lo que no necesitamos son extremistas, por supuesto que la protección social es importante, pero no lo es todo porque protección social sin crecimiento económico no sirve de nada, hace falta reformas y es evidente que esas reformas no gustaran a todos, hace falta reinventar el modelo de crecimiento de España porque ladrillo y playa no es suficiente, hace falta que todos arrimemos el hombro, pero pedir que se arrime el hombro y quedarte en posiciones extremas no es tampoco correcto, como tampoco lo es decir que se arrima el hombro y estar todo el día haciendo mala sangre.
Como decía al principio, me encantaría equivocarme en mis predicciones pero por desgracia esto huele a Keynesianismo en el corto y a estanflación en el largo. Y una más para cerrar, como dice mi admirado profesor de estructura económica, Juan Velarde Fuertes, cuidado y no nos convirtamos en una Argentina como resultado de la crisis del 29, pero nosotros, de 70 años después.
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